TRATAMIENTO COMPLETO PARA UNA HERNIA DISCAL LUMBAR

Uno de los problemas más comunes en la población activa y el principal causante de tantas bajas laborales es la tan conocida hernia discal lumbar.

LA HERNIA DISCAL

Los discos intervertebrales son unos tejidos que se encuentran entre vértebra y vértebra al largo de toda la columna, creando una articulación entre cada una de ellas y permitiendo el movimiento de la columna. Cuando el revestimiento del disco se desgarra, el centro blando puede sobresalir por la abertura, creando la dicha hernia.

¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?

El deterioro del disco suele darse a causa de la degeneración o envejecimiento, durante este proceso los discos pueden perder su flexibilidad y elasticidad, y los ligamentos que los rodean se vuelven quebradizos y se desgarran con mayor facilidad.

Además, encontramos varios factores de riesgo que pueden aumentar el riesgo de sufrir una hernia discal o que empeore aquella existente tales como las malas posturas, la realización de movimientos repetitivos de flexión-extensión y rotación de tronco soportando peso, atrofia muscular, una mala alimentación o la falta de ejercicio físico

Cabe remarcar un dato importante que quizás no sabías y es que, al contrario de lo que la mayoría ha creído durante años, la hernia discal en sí no es dolorosa, sino que ésta condición empezará a causar sintomatología cuando afecte a un nervio, irritándolo o comprimiéndolo. Siendo pues, la intensidad del dolor independiente a la gravedad de la hernia discal. Además, varios estudios revelan que más de un 30% de personas que no refieren sintomatología alguna padecen de una protusión o hernia discal.


Ahora bien, una vez tenemos una hernia discal en nuestra columna lumbar que nos está comprimiendo el nervio y nos provoca dolor lumbar e incluso irradiación hasta los glúteos, muslo y/o pierna, debemos buscar un profesional para abordar el problema.

TÉCNICAS DE ABORDAJE REALIZADAS EN NUESTRA CLÍNICA

NEUROMODULACIÓN PERCUTÁNEA

Consiste en la aplicación de una corriente a una intensidad y frecuencia específica a través de una aguja de acupuntura sobre el sistema nervioso tanto a nivel de las estructuras dañadas como de la columna vertebral.

Este tratamiento, por tanto, produce un estímulo en el sistema nervioso central y/o periférico, mejorando con ello la respuesta de los tejidos inervados por él. Por consiguiente, se consigue de este modo una modulación del dolor tanto en la estructura dañada, a través de los nociceptores, como a nivel central y una mejora trófica al mismo tiempo que un aumento de la fuerza muscular, con esta técnica podemos disminuir el dolor de forma espectacular en algunas patologías neuromusculoesqueléticas.

DIATERMIA-HIPERTERMIA / RADIOFRECUENCIA

Con esta terapia se consigue un triple resultado: efecto térmico terapéutico, efecto mecánico y efecto piezoeléctrico-resonador.

Los beneficios por tanto son diversos: aumenta el metabolismo tisular, reduce la hipertonía muscular, acelera la reparación tisular, mejorar la vascularización, y permite la introducción de principios activos para optimizar el tratamiento.

ONDAS DE CHOQUE

Son Ondas acústicas de alta presión y energía que favorecen cambios biológicos-fisiológicos para la recuperación de tejidos lesionados y dañados. Se usan con gran éxito en patologías musculo-esqueléticas como las fascitis plantares y tendinopatías calcificantes, actualmente también se utilizan en hernias discales para producir un efecto bioestimulador.

Sus efectos ya se notan a los pocos días de la primera sesión y suelen necesitarse entre 3 y 8 sesiones de tratamiento.

LÁSER DE ALTA POTENCIA

La terapia con láser de alta potencia en combinación con la diatermia o hipertermia nos ofrece un alto componente analgésico, antiinflamatorio y regenerativo para la recuperación de los tejidos. Su combinación con técnicas de osteopatía y tracción nos permite realizar un tratamiento de hernias discales y meniscopatías sin cirugía con resultados cercanos al 95% de recuperación.

MOVILIZACIÓN Y MANIPULACIÓN VERTEBRAL

Finalmente, la camilla de flexión distracción es parte del equipo y técnicas utilizamos en el tratamiento de hernias discales. Junto a las técnicas de manipulación de reabsorción, nos permite mejorar e incluso en algunos casos eliminar la hernia discal.

Las manipulaciones vertebrales son unas maniobras que provocan movimientos específicos en la columna vertebral. Con esta técnica no estamos “poniendo la vértebra en su sitio”, sino que su finalidad es normalizar el tono de la musculatura implicada, regular la circulación local, y restaurar la relación articular fisiológica de aquellas vértebras en las que queremos liberar adherencias.

Dolor en el Talón, Nervio Tibial y Neuromodulación Percutánea

El dolor en el talón es una patología que sufre un porcentaje muy elevado de la población y las limitaciones pueden ser realmente molestas e incapacitantes, en muchos casos pueden dificultar enormemente la marcha e incluso hacerla insoportable. Se estima que un 10% de la población sufre de dolor de talón al largo de su vida, y de estos, un 80% se da entre los 25 y los 65 años de edad.

Al dolor del talón la mayoría de veces se le atribuye como causa principal la fascitis plantar, aunque no siempre sea así.

En muchas ocasiones nos encontramos un diagnóstico de fascitis plantar como la principal culpable de tal dolor, pero la realidad es que existen otras causas de dolor en el talón que pueden estar asociadas a la inflamación de la fascia. Un ejemplo de este caso es la compresión de la rama plantar del nervio tibial posterior, siendo una de las causas menos conocida de dolor de talón y la dolencia más frecuente en todos esos pacientes que no mejoran pese al reposo, al tratamiento con diferentes plantillas y a la infinidad de tratamientos en fisioterapia o podología.

Es aquí cuando realizar un diagnóstico certero y evitar al paciente múltiples tratamientos frustrantes e innecesarios cobra vital importancia.

El nervio tibial posterior es una rama terminal del nervio ciático que se ramifica en 3 nervios (calcáneo medial, plantar medial y plantar lateral) inervando la gran parte de la zona plantar del pie tal y como se muestra en la imagen.

Cuando hay una presión excesiva sobre este nervio o sobre cualquiera de sus ramas se produce una alteración del mismo, ya sea en su sensibilidad o en el movimiento específico del pie, pudiendo ocasionar entumecimiento, hormigueo, debilidad o daño muscular en la planta del pie.

¿Qué se puede hacer en estos casos?

En el campo fisioterapéutico contamos con varias técnicas de tratamiento para abordar esta patología, pero una de las más efectivas se encuentra dentro del ámbito de la fisioterapia invasiva. Se trata de la neuromodulación percutánea, un tratamiento mínimamente invasivo y realmente efectivo.

La neuromodulación del nervio tibial posterior en dolores de talón es una de las técnicas que recomendamos incluir en tu tratamiento, por el éxito en los resultados, además de acortar plazos en el tiempo de recuperación y dolores residuales en procesos crónicos.

 

Pasando entonces a esta técnica de tratamiento clave, vamos a ver cómo actúa en nuestro organismo y en qué consiste.

Nuestro sistema nervioso está formado por unas células llamadas neuronas, que se conectan entre sí para intercambiar mensajes en forma de impulsos nerviosos por todo el cerebro. Estas conexiones y su buen funcionamiento son vitales para nuestra salud y bienestar, cualquier problema, fallo o desequilibrio en el sistema nervioso, afecta la red de comunicación entre todas las estructuras.

Así que lo primero que hace nuestro cuerpo para contrarrestar este desequilibrio es adaptarse a ello, es decir, el cuerpo obliga a otras estructuras a trabajar de manera excesiva.

Pero a la larga, las estructuras que en su momento se vieron obligadas a trabajar más, se resienten y el problema empeora.

¿En qué consiste la neuromodulación percutánea y cómo actúa sobre nuestro sistema nervioso?

La Neuromodulación es una técnica con la cual los fisioterapeutas somos capaces de intervenir en el funcionamiento del sistema nervioso, tanto periférico como central.

La técnica es mínimamente invasiva, rápida y no tiene efectos secundarios. Consiste en la inserción de agujas en zonas específicas del cuerpo, siguiendo trayectos nerviosos donde se aplica una corriente eléctrica de baja o media frecuencia e intensidad, con el fin de producir una normalización de la transmisión del impulso nervioso y realizar cambios en el nervio.

Al tener una función alterada en el cuerpo –en este caso, en la zona plantar del pie- actuamos en determinados puntos del recorrido del nervio tibial para conseguir mejoras en su función y producir una disminución del dolor, una mejora de sus patrones de movimiento y un mejor reclutamiento muscular.

Además, también conseguimos una mejora de la nutrición del nervio y los tejidos mejorando, de la misma forma, todo el componente metabólico, nervioso, muscular y articular.

Así pues, en un elevado porcentaje de los casos los pacientes experimentan una mejoría notoria de manera inmediata.

En nuestro centro solemos tratar con distintas lesiones relacionadas con el deporte, y en él le ofrecemos toda la información necesaria como la realización de un tratamiento individualizado en fisioterapia.

Por todo ello, tanto deportistas como la población en general encontraréis esta técnica terapéutica una excelente manera de acelerar vuestra recuperación con garantías.